La aerodinámica ya no lo es todo. En etapas de alta montaña, gramos y rigidez vuelven a mandar.
Durante años la tendencia fue clara: cuanto más perfil, mejor. Pero la montaña ha devuelto el debate al peso y la rigidez lateral.
Los equipos están afinando el material etapa a etapa, eligiendo ruedas según el desnivel acumulado y la previsión de viento. Ya no hay una bici para toda la carrera.
La conclusión para el aficionado es tranquilizadora: no existe la rueda perfecta, existe la rueda adecuada para el día.