Luis Mejía y Carlos Herrera, en la categoría élite masculina, y Adriana Rojas y Cristel Espinoza, en la élite femenina, dominaron de principio a fin la primera edición de la White City Epic.
Tras dos jornadas de competencia, este domingo cayó el telón de la primera edición de la White City Epic, evento que reunió a cerca de 600 corredores y que durante el fin de semana llevó al pelotón a descubrir algunos de los escenarios más particulares de la zona de Liberia.
La competencia estuvo dividida en dos etapas. El sábado los participantes afrontaron un recorrido de 68 kilómetros, mientras que este domingo disputaron la jornada final de 73 kilómetros, en una combinación de senderos, trillos, ríos y sectores de arena blanca que marcaron el desarrollo de la carrera.
En la categoría élite masculina, Luis Mejía y Carlos Herrera, del Pedregal 7C, fueron los grandes dominadores del evento. La pareja se impuso tanto en la primera como en la segunda jornada, confirmando su superioridad y llevándose el triunfo absoluto de esta primera edición.
En la élite femenina, Adriana Rojas y Cristel Espinoza también hicieron valer su condición de favoritas y repitieron la primera posición durante las dos jornadas, convirtiéndose en las grandes vencedoras de la prueba.

La White City Epic puso a prueba mucho más que la condición física de los participantes. Los diferentes tipos de terreno obligaron a los corredores a combinar potencia, técnica y capacidad de adaptación, mientras que las características del recorrido también llevaron a los equipos a poner especial atención en la configuración de sus bicicletas.
Una modalidad que gana terreno

Las competencias por parejas han ganado protagonismo dentro del ciclismo de montaña internacional. Pruebas como la Absa Cape Epic, 4 Islands, Swiss Epic, Andorra Epic y Titan Desert han consolidado este formato, que también empieza a tomar fuerza en Costa Rica.
A nivel nacional, eventos como Arenal Epic han contribuido al crecimiento de esta modalidad, mientras que en otros países de la región también existen referentes importantes, como Reto Quetzal en Guatemala y La Leyenda del Dorado en Colombia.
La combinación de largas distancias propias del XCM, con sectores técnicos y exigentes más cercanos al XCO, parece marcar una nueva generación de competencias de mountain bike. A esto se suman recorridos en escenarios naturales y producciones audiovisuales cada vez más atractivas, convirtiendo estas carreras en experiencias que van más allá de la competencia.
La primera White City Epic cerró así su primera edición con una clara apuesta por este formato y con Pedregal 7C y CBZ Asfaltos como los grandes protagonistas de un fin de semana que llevó el mountain bike a nuevos escenarios de Guanacaste.
