
Este viernes se disputó la segunda etapa de La Ruta, con un recorrido de 83 kilómetros que arrancó en Pinares y finalizó en el Hotel Casa Turire, en Turrialba. La jornada llevó a los corredores por los alrededores de los imponentes volcanes Irazú y Turrialba, en un trazado exigente marcado por las subidas y los descensos.
La carrera inició bajo control durante los primeros cinco kilómetros. Paolo Montoya, del Colono Bikestation Kölbi, partió como líder de la categoría élite, pero una vez liberada la competencia, Keiron Solís, del Pedregal 7C, no tardó en lanzar su ataque para intentar marcar diferencias.
Kilómetro a kilómetro, los tiempos cambiaban en un terreno irregular que exigía un esfuerzo constante a los participantes. Al igual que en la jornada del jueves, las variaciones en las diferencias marcaron el desarrollo de una etapa en la que cada ascenso y descenso podía resultar determinante.
Sin embargo, Montoya comenzó a sentirse mejor conforme avanzaban los kilómetros y aprovechó el descenso para lanzar su movimiento. El corredor del Colono Bikestation Kölbi consiguió alcanzar a Solís a la entrada de Aquiares y ambos continuaron juntos hasta cruzar la línea de meta.
Con este resultado, Montoya se llevó el triunfo de la segunda etapa y quedó como uno de los grandes protagonistas de La Ruta, de cara a una jornada final que promete emociones hasta el último kilómetro.
La Ruta se define este sábado
Este sábado se disputará la tercera y última etapa de La Ruta, con un recorrido de 80 kilómetros y 2.700 metros de ascenso acumulado.
Será una jornada exigente en la que los corredores deberán afrontar un terreno complicado para definir al campeón de esta edición. Con la clasificación todavía por resolverse, la última etapa será decisiva para conocer al nuevo monarca de La Ruta.