Tras 4 horas y 45 minutos de carrera y 180 kilómetros de recorrido en suelo canadiense, cayó el telón del Campeonato Mundial de Montreal con la prueba élite femenina, donde Demi Vollering se consagró como nueva campeona mundial.
La jornada estuvo marcada desde sus primeros kilómetros por una fuerte caída en el inicio del circuito, que dejó fuera de combate a varias corredoras, entre ellas la hasta entonces campeona del mundo, quien no pudo recuperarse del incidente y quedó fuera de la lucha por el título.
Las selecciones llamadas a protagonizar la jornada, como Países Bajos, Polonia, Italia y España —una de las grandes protagonistas de este Mundial—, se mantuvieron al frente de la competencia durante buena parte de la jornada.
A falta de 30 kilómetros, el panorama comenzó a tomar otro rumbo con el protagonismo de Demi Vollering, Elisa Longo Borghini, Marlen Reusser y Kasia Niewiadoma, quienes comenzaron a mover la carrera en busca de la victoria.
Vollering, reciente ganadora del Giro de Italia y del Tour de Francia, lanzó uno de los ataques más importantes a falta de 34 kilómetros. La neerlandesa intentó abrir un hueco, pero la italiana Elisa Longo Borghini y la polaca Kasia Niewiadoma reaccionaron rápidamente para neutralizar sus primeros movimientos.

La carrera llegó a sus kilómetros finales sin una clara favorita para quedarse con el título. Niewiadoma fue quien tomó la iniciativa en el sprint definitivo, pero sus piernas no respondieron en los últimos metros y fue superada por Vollering, quien cruzó la línea de meta para convertirse por primera vez en campeona mundial élite de ruta.
El podio lo completaron Kasia Niewiadoma, en la segunda posición, y Elisa Longo Borghini, tercera, después de superar una crisis durante la parte final de la competencia y posteriormente regresar a la lucha por las posiciones de privilegio.

De esta manera, Demi Vollering suma el maillot arcoíris a una temporada en la que también ha conquistado el Giro de Italia y el Tour de Francia.