Han pasado apenas unos días desde el fallecimiento del británico Finlay Tarling, ocurrido durante la Volta a Portugal, pero el malestar dentro del ciclismo profesional no se ha hecho esperar.
La CPA Cycling, Asociación de Ciclistas Profesionales, volvió a poner sobre la mesa una preocupación que lleva años acompañando al ciclismo: la seguridad de los corredores durante las competencias y la responsabilidad que tienen tanto los organizadores como las autoridades encargadas de garantizar el cierre de las carreteras.
Tras conocerse la muerte de Tarling, la CPA manifestó:
“Estamos sin palabras y llenos de ira tras la noticia de la muerte de Finlay Tarling en el Tour de Portugal. No es justo que la vida de un joven atleta termine de esta manera, y estamos furiosos porque incluso hoy todavía no es posible prevenir accidentes tan graves. Compartimos el dolor de su familia, amigos, equipo y todos los que conocieron a Finlay. Descansa en paz”.

¿Qué pasa con los cierres de carretera durante una carrera?
La seguridad de una competencia ciclista no depende únicamente de los vehículos de la organización. Los cierres de carretera y el control del tránsito son fundamentales para evitar que automóviles, motocicletas o peatones ingresen al recorrido mientras los corredores están pasando.
En muchas regiones del mundo, las carreras se desarrollan con cierres parciales o con controles que no siempre son suficientes. A esto se suma que todavía existen conductores que irrespetan las señalizaciones y las indicaciones de los oficiales de carrera.
El problema puede ser todavía más complejo en las etapas de montaña.
En una jornada plana, la diferencia entre el primer corredor y los últimos suele ser relativamente reducida. Sin embargo, en una etapa de montaña, los ciclistas pueden quedar separados por muchos minutos e incluso cerca de una hora.
Por eso, abrir una intersección antes de confirmar que todos los corredores han pasado puede convertirse en un riesgo enorme.
En ocasiones se habilita nuevamente el tránsito sin tener la certeza de que el último grupo de ciclistas ya superó determinado punto. Automóviles y peatones comienzan entonces a circular mientras todavía hay corredores dentro del recorrido.
¿Deben mejorar los cascos?
UOtro punto que merece discusión es la evolución de los cascos utilizados en el ciclismo profesional.
Los fabricantes han conseguido avances importantes en aerodinámica, ventilación, peso y sistemas destinados a reducir determinados tipos de impactos. Sin embargo, el ciclismo profesional moderno también ha incrementado considerablemente las velocidades.
En el Tour de Francia, por ejemplo, los corredores pueden superar ampliamente los 50 km/h de velocidad media en determinadas jornadas o tramos, mientras que en descensos y finales rápidos se alcanzan velocidades todavía mayores.
Esto plantea una pregunta válida: ¿las normas de homologación actuales están evolucionando al mismo ritmo que las velocidades y las exigencias del ciclismo profesional?
No significa que un casco homologado sea “inútil” a determinada velocidad. Los estándares de seguridad se basan en pruebas específicas y ningún casco puede garantizar que un impacto a alta velocidad no produzca lesiones graves. Pero sí existe espacio para discutir si los protocolos de ensayo y las tecnologías de protección deben continuar evolucionando.
Una responsabilidad de todos
La seguridad en una carrera no puede recaer exclusivamente sobre el ciclista.
Organizadores, federaciones, autoridades de tránsito, cuerpos policiales, equipos, corredores y conductores tienen responsabilidades dentro de una competencia.
Y existe otra realidad que tampoco podemos ignorar: en diferentes países, especialmente en América, todavía encontramos competencias que se desarrollan prácticamente a tránsito abierto, con controles insuficientes y corredores compartiendo la vía con vehículos particulares.
Cuando esto ocurre, no solamente se pone en riesgo la integridad de los ciclistas. También se expone a los conductores, peatones, oficiales y espectadores.
El fallecimiento de Finlay Tarling vuelve a abrir una conversación que el ciclismo profesional no debería cerrar.
¿Cuántas tragedias más tendrán que ocurrir para que la seguridad sea una prioridad absoluta en cada competencia?
Cinco ciclistas fallecidos en competencias durante los últimos años
🇬🇧 Finlay Tarling — 2026
Falleció tras ser atropellado durante la Volta a Portugal.
🇨🇭 Muriel Furrer — 2024
Falleció tras sufrir una caída durante el Campeonato Mundial de Ciclismo en Zúrich.
🇳🇴 André Drege — 2024
Falleció tras sufrir una caída durante el Tour de Austria.
🇨🇭 Gino Mäder — 2023
Falleció después de sufrir una caída durante el Tour de Suiza.
🇧🇪 Bjorg Lambrecht — 2019
Falleció tras sufrir una caída durante el Tour de Polonia.
Cinco nombres. Cinco historias. Y una pregunta que sigue pendiente: ¿está la UCI haciendo el ciclismo más seguro para proteger a sus corredores?